Estilo de Vida
Definición y base teórica
El Estilo de Vida integra dos tradiciones. De Alfred Adler (Lebensstil, Psicología Individual, 1929) hereda la idea del patrón que organiza lo cotidiano: la forma estable en que cada persona estructura tiempo, energía y relaciones, reflejando valores y objetivos vitales. De la cronobiología moderna hereda el chronotype, formalizado por Horne & Östberg (1976) en el Morningness-Eveningness Questionnaire y refinado por Roenneberg a través del Munich ChronoType Questionnaire, que mide ritmos circadianos endógenos y social jetlag (el desfase entre el horario biológico y la exigencia social). A esta base se añaden dimensiones de energía social (consumo introvertido/extrovertido), patrones alimentarios, actividad física y la intensidad de rutina frente a espontaneidad. El conjunto describe cómo la persona vive, más allá de aquello que es.
Lo que vas a saber sobre ti
Recibes tu cronotipo (matutino, intermedio o vespertino) calculado a partir de tus respuestas, con indicación de la franja en la que suele caer tu pico cognitivo. Junto a ello, un indicador de social jetlag mide el desfase entre tu horario biológico ideal y tu horario social real, con una lectura de las señales clínicas asociadas cuando el valor es elevado. La app traduce tu nivel de energía social en alto, medio o bajo, según cuántos contactos cercanos consumes por semana, y califica tu intensidad de rutina como estructurada, mixta o flexible, en función de cuánto tu día a día se orquesta por el hábito frente a la improvisación. Añade tus patrones alimentarios declarados (cocinar en casa, comer fuera, restricciones) con lectura del impacto relacional, un mapa de actividad física y aficiones regulares, y tu patrón de fin de semana (descanso reparador o aventura activa) en diálogo con tu cronotipo. Cierra con sugerencias: pequeños ajustes para reducir el social jetlag o alinear tu ritmo con tu pico productivo.
Limitaciones y advertencias
El chronotype cuenta con un respaldo empírico robusto: heredabilidad cercana al 50% y variación previsible con la edad (Roenneberg). En cambio, las dimensiones de energía social e intensidad de rutina se basan en el auto-informe y están sujetas al sesgo cultural y a la deseabilidad social. El estilo de vida cambia con las fases existenciales (hijos, cambio profesional, salud), por lo que se recomienda una reevaluación periódica. El alineamiento en dimensiones no negociables (sueño, ritmo social) tiene un fuerte valor predictivo, por encima de la complementariedad puntual.