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Los 4 temperamentos: colérico, sanguíneo, melancólico, flemático

Mucho antes de que existieran los tests de personalidad, los cuestionarios o siquiera la palabra psicología, los griegos ya intentaban explicar por qué unas personas son explosivas y otras tranquilas, unas alegres y otras taciturnas. La respuesta que dieron, los cuatro temperamentos, tiene dos mil quinientos años y, curiosamente, todavía anda por ahí.

Este artículo explica de dónde vienen el sanguíneo, el colérico, el melancólico y el flemático, qué describe cada uno, y algo importante que rara vez te cuentan, qué piensa la ciencia moderna de todo esto. La respuesta es más interesante que un simple "está bien" o "está mal".

De dónde vienen los cuatro temperamentos

La idea nace con Hipócrates, el médico griego del siglo V antes de Cristo, y fue desarrollada siglos después por el médico romano Galeno. La teoría era médica, no psicológica. Según ellos, el cuerpo contenía cuatro fluidos, los llamados humores, y el equilibrio entre ellos determinaba la salud y el carácter de cada persona.

Cada temperamento correspondía al predominio de un humor:

Desde el punto de vista de la medicina, esta teoría está completamente superada, no hay ningún humor decidiendo tu personalidad. Pero las descripciones de comportamiento que los griegos asociaron a cada tipo resultaron sorprendentemente resistentes, y por eso seguimos hablando de ellas.

Los cuatro temperamentos, uno a uno

TemperamentoHumorRasgos dominantesLado difícil
SanguíneoSangresociable, entusiasta, optimista, expresivodisperso, impulsivo, poco constante
ColéricoBilis amarilladecidido, líder, enfocado, enérgicodominante, impaciente, irritable
MelancólicoBilis negraprofundo, sensible, analítico, lealpesimista, autocrítico, tiende a darle vueltas
FlemáticoFlematranquilo, paciente, estable, conciliadorpasivo, indeciso, reacio al cambio

El sanguíneo

Es la energía de la sala. Habla con facilidad, se entusiasma rápido y contagia a los demás con optimismo. Vive bien entre la gente y en los comienzos. La dificultad aparece en la constancia, tiende a empezar mucho y a terminar poco, y a distraerse con el siguiente estímulo.

El colérico

Nació para liderar y para actuar. Es decidido, orientado a objetivos y no huye del enfrentamiento cuando hace falta. Donde hay parálisis, el colérico avanza. El reverso es la impaciencia y la tendencia a controlar, a pasar por encima de los demás cuando el objetivo aprieta.

El melancólico

Profundo, sensible y atento al detalle. Piensa antes de actuar, valora la lealtad y vive las cosas con intensidad. Es frecuente entre personas creativas y analíticas. El peso está en la autocrítica y en la tendencia a darle vueltas, la misma profundidad que lo enriquece también lo empuja hacia abajo.

El flemático

Tranquilo, estable y conciliador. Es la persona que mantiene la cabeza fría cuando todo hierve alrededor, y que rara vez entra en conflicto. Da seguridad y equilibrio. La trampa es la pasividad, aplazar decisiones y dejarse llevar para evitar el roce del cambio.

Qué dice hoy la ciencia

Aquí está la parte honesta. La teoría de los humores está equivocada como explicación, nadie tiene la personalidad decidida por fluidos corporales. Y los cuatro tipos sufren del mismo problema de todos los sistemas de cajas cerradas, fuerzan una variedad continua de personas dentro de cuatro cajones que la realidad no respeta. Casi nadie es un temperamento puro, la mayoría es una mezcla, normalmente con uno o dos dominantes.

Al mismo tiempo, sería injusto despachar todo como un disparate. Las dimensiones que los griegos observaron, el nivel de energía y sociabilidad, la estabilidad emocional, la orientación hacia la acción, se acercan a cosas que la psicología moderna mide en serio. El modelo Big Five, el más sólido científicamente, capta muchas de estas diferencias, pero en escalas continuas en lugar de tipos cerrados. El sanguíneo tiene mucho de extraversión alta, el melancólico se acerca a un neuroticismo más elevado, y así sucesivamente.

Es decir, los cuatro temperamentos son un mapa antiguo y tosco de un territorio real. Sirven como lenguaje simple e intuitivo, siempre que no los tomes como un veredicto biológico sobre quién eres.

Cómo descubrir tu temperamento

Hacer un test rápido te da una primera pista, pero hay tres cosas que tener en cuenta para no equivocarte.

  1. Espera una mezcla, no una etiqueta única. Lo más probable es que te reconozcas sobre todo en un temperamento, con un segundo haciendo acto de presencia. Esa combinación dice más sobre ti que cualquier tipo aislado.
  2. Fíjate en tu patrón bajo presión. Es en los malos momentos cuando el temperamento dominante aparece sin disfraz. La forma en que reaccionas cuando algo sale mal suele ser más reveladora que un día tranquilo.
  3. Cruza con modelos más robustos. Si el tema te interesa, vale la pena avanzar de los cuatro temperamentos hacia instrumentos con más respaldo científico. Escribimos sobre qué es el autoconocimiento y cómo se desarrolla, y la categoría mental de Agapone cruza varios de estos modelos en un retrato más completo.

Para llevar contigo

Los cuatro temperamentos son el primer intento de la historia de organizar la personalidad, y eso merece respeto, aunque la biología detrás de ellos se haya quedado atrás. Úsalos como un lenguaje rápido para hablar de caracteres, el tuyo y el de los demás, y como puerta de entrada a una lectura más fina. No como cuatro cajas donde la riqueza de una persona cabe sin que sobre nada.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un test de temperamento?

Es una herramienta que te ayuda a ver en cuál de los cuatro tipos, sanguíneo, colérico, melancólico o flemático, te reconoces más. Te da una primera pista sobre tu carácter, no un veredicto cerrado sobre quién eres.

¿Cuáles son los cuatro temperamentos?

Son el sanguíneo, el colérico, el melancólico y el flemático. La idea viene de Hipócrates y Galeno, que los ligaban a cuatro fluidos del cuerpo, la sangre, la bilis amarilla, la bilis negra y la flema.

¿Cómo descubro mi temperamento?

Haz un test para tener una primera pista, pero cuenta con una mezcla en lugar de una etiqueta única. Fíjate en cómo reaccionas bajo presión, que es cuando el dominante aparece sin disfraz, y cruza el resultado con modelos más robustos.

¿Tienen base científica los cuatro temperamentos?

La teoría de los humores está equivocada, nadie tiene la personalidad decidida por fluidos corporales. Aun así, las dimensiones que observaron los griegos, como la energía, la sociabilidad y la estabilidad emocional, se acercan a cosas que el Big Five mide en serio.

¿Cuál es la diferencia entre temperamento y personalidad?

Los cuatro temperamentos son un mapa antiguo y tosco que mete a las personas en cuatro cajas. La personalidad real es continua y más rica, por eso casi nadie es un tipo puro, la mayoría es una mezcla con uno o dos dominantes.


Del temperamento antiguo a los modelos modernos, conocerte de verdad pide cruzar varias lecturas en un solo retrato. Es eso lo que Agapone te ayuda a construir.

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